Estrechamente vinculados durante 16 años a la Universidad Complutense , iniciamos una nueva andadura, partiendo en esta nueva etapa, con el bagaje cosechado a lo largo de estos años. No empezamos de cero – si no que colocamos como pieza angular de este proyecto, la experiencia de cada uno de nosotros.
No tuve ninguna duda a la hora de dar nombre / ente, a esta nueva entidad – la proyección que la misma tenga tanto en el espacio como en el tiempo, no es más que la prolongación que durante tantos años, hemos visto desplegada. Trasmitir esta forma de entender y vivir el hockey, en los tiempos que corren hoy en día, es muy difícil, porque los tiempos, las concepciones, cambian, evolucionan, hacia nuevas perspectivas, y sobre todo hacia nuevas formas de vivirlo.
Sabemos que en nuestra entidad, siempre ha cabido, y cabe de todo. No tenemos breve recorrido que realizar… estamos en un punto de partida, con un sendero / camino por recorrer, en el cual, esperamos, que poco a poco, con la ilusión y el trabajo de todos, cumplamos, si es que hay algo que cumplir, con el objetivo que nos marcamos: empezar una nueva temporada y conseguir acabarla con la satisfacción de haber hecho cada uno un buen trabajo, cumplidos nuestros objetivos individuales, deportivos y sociales, que a la larga serán, los que construyan el objetivo común.
Las expectativas que individual o colectivamente estamos depositando de momento, son sólo expectativas, día a día, veremos y comprobaremos su evolución. Mantengo la reseña de que resulta muy difícil definirnos. Quizá eso sea una seña de identidad… o quizá sin nosotros saberlo, ya estamos muy definidos.
Nuevamente el fin del verano nos avisa que se acerca otra temporada de hockey, ... Para muchos la primera, en la que lo vamos a hacer sin estar arropados por una entidad de renombre, con todo lo que eso implica, pero ahí quizá sea donde radica la emoción de este paso.
Sé que para muchos, esa temporada puede constituir un reto, pero no hay que olvidar que el objetivo final, es estar y disfrutar. Con el paso de los años, hemos sabido mantenernos a flote, cada uno aportando y soportando... Hemos aprendido a compartir nuestro tiempo, confidencias e inseguridades... esto no es nada más que un paso más.
Antonio Muñoz Molina , dijo que el agravio más cruel que podemos hacer a los muertos, es el olvido, la impiedad más profunda que les afligimos.-
Por lo tanto nunca debemos de olvidar que gracias a todos aquellos que han estado junto a nosotros, hoy estamos aún aquí. A pesar de que nuestra mente tiende a destruir casi todos los recuerdos, todos seguramente con el paso de los años, conservaremos, e irán siempre con nosotros, con cierto baño de nostalgia y melancolía, todo este paisaje formado por entrenamientos, partidos, viajes, anécdotas... Hemos aprendido a tolerar, muchas veces a nuestro pesar, a respetar que cada uno sea como quiera y lo que quiera ser.
Pero sin duda, el sentimiento que mejor podría definir todo eso, es la satisfacción – haber sido testigo de innumerables acontecimientos, unos peores, otros muchos, mejores – somos muy afortunados de poder compartir hábitos, tiempo libre, afición y un cierto grado de intimidad.
Al cabo de todos estos años, nadie mejor que nosotros mismos para conocer nuestras propias limitaciones – por ello, está en nuestras manos disfrutar de todo esto, a fin de cuentas, fue la forma en la que mi padre, Luis María Usoz, me enseñó a entender el hockey.
Feliz año hockístico.
Fer